Aunque no se trata de una discusión idiomática –esta vez no- haré referencia a la voz que utilizo para referirme a este juego por razones totalmente distintas a las que el idioma justificaría.

No sé ustedes, pero yo juego érsof para vivir mis particulares fantasías guerreras y así, la mayoría de veces soy un fervoroso y arrojado soldado del Hizbollah libanés y en otras un sigiloso miembro del Vietcong que se mueve por la selva con el agua hasta las rodillas.

 

En fin, es así como cada uno de nosotros, guerreros de fin de semana, disfrutamos de nuestras fantasías de niños con los juguetes que sólo nuestra economía de adultos nos permite comprar. Sin embargo, existe una tendencia a convertir esto en una competencia. En ella, es obvio, se necesitan árbitros que ¿garanticen la caballerosidad de los jugadores?, metas que lograr y victorias que celebrar. En este “Airsoft competitivo” la fantasía queda de lado para centrarse en ganar la partida, en este airsoft hay puntajes y premios, y, como no, muchos reclamos.

 

Este es el airsoft que produce muchos inmortales y terminators, pues es muy importante ganar y todos sabemos que si bien la competencia es compatible con la caballerosidad, también es su principal corruptora.

 

He visto a jugadores considerados muy correctos e incluso dirigentes de equipos u organizaciones de airsoft y, peor aun, a grandes defensores de las “reglas oficiales” hacer trampa grotescamente por la simple necesidad de ganar o, más patético aun, para no perder.

 

He visto a dirigentes del airsoft usando sus radios para dirigir a su equipo después de eliminados, responsables de la seguridad jugando a hurtadillas con mucha más potencia de la permitida, inquisidores del honor “justificando” su inmortalidad basados en “haber disparado primero”, hacedores de reglas justificando su rompimiento por parte de los jugadores de su equipo o haciendo causa común con jugadores sancionados por el simple hecho de pertenecer al mismo club y no aceptar que el juego limpio es más importante que sus delirios de campeonatos mundiales, trofeos y reconocimientos.

No sé ustedes, pero yo prefiero mi humilde, poco competitivo, pero divertidísimo érsof. Ese que se juega sin árbitros ni controles más que los estrictos de seguridad, ese en el que nadie recuerda si gano o perdió, ese en el los inmortales se curan solos o se van a otra cosas y a los terminators se les ignora, ese en el que para que los jugadores salgan eliminados basta un rebote, una duda o una simple situación de desventaja.

 

Pues no buscamos trofeos y ya estamos algo grandes para buscar convertirnos en deportistas de alto nivel. En este érsof solamente queremos volver a ser niños por un rato y decirle a nuestros amigos: “juguemos a la guerra”, pues aquí no hay nada en juego más que eso, un juego, y solamente nos importa, con el perdón de Allah, divertirnos como cerdos en lodo.

 

Juba

Sótano Airsoft Squadron

www.sotanoairsoft.com

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  1. Mostrok

    buen tema… es tentador poner nombre al fantasma, al inmortal y al defensor de causas perdidas… pero dejemoslo por la paz que ellos saben quienes son.

    Juba te ganaste tu 72, te estan esperando!

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